Nicky Hayden, una leyenda inmortal

Cuando uno nace en el seno de una familia que dedica gran parte de su vida a las motos, resulta fácil “adivinar” lo que el destino le depara. Desde el momento en que vio la luz por primera vez, allá por el verano del 81, Nicky Hayden ya vivía en el mundo de las dos ruedas. Su padre, Earl Hayden de quien heredó su famoso 69, fue piloto de Dirt Track al igual que su madre Rose y sus hermanas.

Con tales antecedentes familiares, a la tierna edad de tres años se subió por primera vez a la moto y, tan sólo un año después, comenzó a competir en carreras de Dirt Track. A cada paso que daba iba forjando el que sería un futuro brillante en el mundo del motor.

Esfuerzo y dedicación dieron sus primeros frutos a los 16 años, entonces ya era piloto profesional. Compitiendo con el dorsal que fue de su padre, el 69,  ya que como él mismo decía necesitaba un número que se leyese al revés cuando se caía. Y por lo visto lo de caerse le solía pasar muy a menudo al bueno de Earl.

A los 17, Nicky quedó cuarto en la general del Campeonato de la AMA de Superbikes. Pero al año siguiente arrasó: Campeón en Supersport 600, subcampeón en Formula Xtreme y victoria en la Media Milla de Hagerstown del Gran Nationa de Dirt Track. Unos más que destacados logros que le valieron el premio al Atleta del año del AMA.

Y una vez que empiezas, ya nada te para. Con 21 años, y tras dos temporadas de competición, Nicky Hayden se alzó como el campeón más joven de la historia en ganar la máxima categoría del motociclismo estadounidense.

Su salto al mundial de motociclismo

Se había forjado un nombre, el inicio de una leyenda, el siempre eterno ‘The Kentucky Kid’. Con el brillante palmarés que había coleccionado a base de esfuerzo y dedicación, no tardó en llegar su gran oportunidad. En 2003 comenzó su andadura en MotoGP de la mano del equipo Repsol Honda.

Tardó en dar sus frutos en una primera temporada en la que fue bastante irregular. Pero como suele decirse, lo bueno se hace esperar, aunque Nicky Hayden no se hizo mucho de rogar, 130 puntos y dos podios le valieron para terminar quinto en la clasificación general en su año de debut.

Tras un resultado más que aceptable, ya había establecido la línea a seguir pero, su candidatura en la lucha por el título en 2004 resultó ser algo precipitada. En Brno sufrió una caida en las últimas vueltas, una semana antes de la cita de Portugal se fracturó la clavícula, para caerse de nuevo en el Gran Premio de Japón y Valencia. Lo que podría definirse como una serie de catastróficas desdichas.

Pero a pesar de dos años sin grandes resultados, el Repsol Honda no retiró su confianza en Hayden. Así pues, en 2005 volvieron una temporada más de la mano a MotoGP el equipo del ala dorada y “The Kentucky Kid”. Pero continuaba arrastrando la mala racha que le acompañó en la temporada anterior.

Caída en la primera cita del mundial en el GP de Jerez, noveno en Estoril y China, sexto en Le Mans y Mugello… Aunque como suele decirse, quien la sigue la consigue, y si algo caracterizaba a Hayden era el trabajo y la constancia. Lo que le llevó a que en Montmeló escalase hasta la quinta posición, para después acabar cuarto en la cita del TT de Assen. Y su gran momento apenas tardó en llegar. En el Gran Premio Red Bull de Estados Unidos, en Laguna Seca, ascendió a lo más alto del podio, ganando su primer GP desde su llegada al campeonato del mundo de motociclismo.

Aquel momento de gloria marcó un antes y un después. De las cenizas resurgió el fénix, un ave envuelta en llamas que comenzó a arrasar a su paso. Con 6 podios, 3 poles y 206 puntos, Hayden terminó su tercera temporada en MotoGP tercero en la clasificación general. Y es que en este deporte si algo no falla son los números.

Nicky Hayden

En 2006 alcanzó la gloria

Tras el increíble y espectacular final de temporada que tuvo en 2005, todo apuntaba a que este sería el año de Hayden. Y desde luego no podía empezar mejor, completando el podio en la primera cita del mundial junto a Loris Capirossi y un novato Dani Pedrosa. A este le siguieron cinco podios más le hicieron llegar a Assen como líder del mundial. Escenario en el que, tras una intensa lucha contra Colin Edwards, se hizo con la victoria.

En el GP de Alemania quedó tercero, pero en Estados Unidos sumó su segunda victoria del año. Con estos resultados llegaba al parón de verano como máximo candidato al título. Lamentablemente, volvieron a aparecer los problemas. El cambio en el sistema de embrague en la Honda le hizo cosechar un pequeño saco de malos resultados en los siguientes grandes premios. Lo que tuvo como consecuencia una pérdida de puntos que acercaban a Valentino Rossi a la victoria peligrosamente.

Sólo les separaban 12 puntos, pero la cita en Portugal, con la caída de Hayden al intentar adelantar a Pedrosa, llevó a que el mundial se decidiese en Valencia. El último gran premio de la temporada al que Valentino Rossi llegaba como líder del mundial, con 8 puntos de ventaja sobre Hayden.

Una enzarzada guerra entre ‘Il Dottore’ y ‘The Kentucky Kid’ que terminó con la caída del italiano. Con Rossi fuera de carrera Hayden se relajó y disfrutó del trazado de la pista que le daba el título de campeón del mundo de MotoGP.

Nicky Hayden campeon motogp 2006

Siempre eterno Nicky Hayden

Tras dos años más en el equipo del ala dorada, para 2009 Hayden fichó por Ducati, una combinación que espiró en 2013. Relación que se mantuvo 5 temporadas para regresar a un equipo satélite de Honda en las que serían sus dos últimos años en MotoGP. Después continuaría en la misma casa, pero en el campeonato del mundo de Superbikes.

Querido por todos, impecable deportista, amigo y compañero. Que por tristes circunstancias de la vida ahora ha pasado a ser inmortal, porque antes siquiera de dejarnos ya era toda una leyenda del motociclismo. Un hasta pronto querido Nicky Hayden, continúa brillando allí donde estés.

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