Valentino Rossi, el piloto de los 350 domingos de gloria

Han pasado ya 21 años desde aquel Gran Premio de Malasia del 31 de marzo de 1996. El debut de ‘Il Dottore’ en la competición mundialista, y con el que comenzó a escribir un palmarés que, con el GP de Argentina, ha batido récords, 350 domingos de carrera. Y es que esta temporada de MotoGP de 2017 pasará a la historia del motociclismo. No obstante resulta curioso que en el escenario donde empezó todo (Malasia), Valentino Rossi cumplirá su Gran Premio 365. Un año entero de carreras día sí y día también.

Pero si hay algo que mejor puede resumir esta estelar trayectoria son los números, siempre tan fieles a MotoGP. A sus 38 años va por la temporada 22 del mundial, la 18 en la Categoría Reina; con 350 Grandes Premios, que suponen el 40% de los 888 GP disputados desde el inicio de la competición en 1949. ¿Cómo te quedas? Y es que es normal que cuando se mencione a Valentino Rossi la palabra que preceda a su nombre sea la de Leyenda.

De la mano de Aprilia se abrió paso

Con Aprilia en el GP de Malasia de 1996 comenzó todo. Un joven Valentino Rossi de 17 años debutaba en la categoría mundialista de 125cc, terminando esta primera cita en sexta posición. Pero esto tan sólo era el principio. En la décima ronda ocupó el tercer puesto del que fue su primer podio, para en el siguiente GP, el de la República Checa, apuntarse su primera victoria.  Una primera temporada que finalizaba con un total de 111 puntos que le colocaban noveno en la general. Sólo le hizo falta un segundo año en 125cc, con once de quince victorias, para proclamarse Campeón del Mundo de esta categoría.

Con el pase dorado en las manos (el título de 125cc), Valentino daba junto a Aprilia el salto a 250cc. No empezó de la mejor manera. Pues brillaron los ceros en sus dos primeras carreras. Pero como si de dos jornadas de entrenamientos previos al domingo de carrera se tratase, en la tercera cita del calendario con el GP de España, subió al podio como subcampeón de la cita. Y al igual que en su primera temporada en 125cc, no tardó en redimirse. En el GP de Holanda, el séptimo del calendario, se alzó con la victoria, a la que seguirían otras cuatro. Así pues, Valentino puso fin a su debut en 250cc como subcampeón del mundo con 201 puntos. Aquellos cinco ceros le pasaron factura.

Y llegó su segunda temporada de 250cc. 1999 año de victoria en el que volvió a proclamarse campeón del Mundo. Se adjudicó 9 victorias, 2 segundos puestos y un tercero, y con una diferencia de 48 puntos sobre Loris Capirossi, se alzó con su segundo título mundialista. Como nos gustan los números.

valentino rossi 350 gp

Con Honda llegaban los títulos de 500cc y MotoGP

Semejantes actuaciones no pasaron desapercibidas en la Categoría Reina, y es que sobraban razones. Así púes, con dos títulos mundiales debajo del brazo, Valentino Rossi llegaba a 500 cc a lomos de una Honda.

Y ya con este cambio de categoría nos dejó claro que era un hombre de costumbres. En la primera temporada acabó subcampeón, tras sumar dos ceros en las dos primeras carreras, y pisar su primer podio en el GP de España ¿Os suena de algo? Pero estas “coincidencias” o modus operandi del italiano, continuaron en lo que a segundas temporadas se refiere. Aquel 2001 conseguía su título de Campeón del Mundo en 500cc y ganaba las 8 horas de Suzuka, junto a Colin Edwards.

El 2002 fue un año de transición y “nacimiento”. Las motos pasaban de 500cc a 990cc, y con ellos nacía la categoría de MotoGP. Un punto de inflexión que a Valentino Rossi no podía sentarle mejor. Sumó su segundo título de Campeón del Mundo, para continuar defendiéndolo en 2003 por tercer año consecutivo.

Y tras cuatro temporadas en la fábrica del ala dorada y tres títulos mundiales, Valentino fue en busca de nuevos retos. En 2004 llegaba la era de Yamaha. La M1 le sentó al italiano como un guante, guante con el que obtuvo nueve victorias y dos podios que le dieron el título por cuarto año consecutivo. Una “costumbre“ nueva que volvió a repetir en 2005. Cinco coronas en cinco años, asusta.

El paraíso azul de Yamaha

Con el comienzo de la temporada de 2006 cambió la racha del italiano. Aquel año la lucha por el título se disputaba entre Valentino Rossi y Nicky Hayden. Una batalla tan enzarzada en puntos que se decidió en el GP de Valencia, donde la caída del italiano en las primeras vueltas le dejaba sin opciones.

La época de sequía de títulos mundiales se mantuvo en 2007. Año dorado de la fábrica italiana, en el que Ducati pisaba por primera vez el podio con un Casey Stoner meteórico. Finalizaban así dos temporadas de una “mala racha” para el italiano que quién no la quisiera: subcampeón en 2006 y tercero en la general en 2007.

Pero al igual que lo bueno, lo malo también se acaba. Con fuerzas renovadas y hambre de victoria, Valentino volvió al campeonato en 2008 más fuerte que nunca. Le tomó la revancha a Casey Stoner y le arrebató el título de Campeón del Mundo, el octavo de su palmarés. Pero ya entonces asomaba un debutante que iba en busca de su primera corona de MotoGP, Jorge Lorenzo.

Con el enemigo en casa, y nunca mejor dicho, la temporada de 2009 fue una intensa lucha con su compañero de equipo. Pero la veteranía pudo más que la “suerte del principiante”, por decirlo de alguna manera. Valentino sumó su noveno campeonato mundial y su séptima corona en MotoGP.

El 2010 marcó el inicio de su descenso al infierno. Valentino rodaba en Mugello. El fin de semana del GP de Italia había empezado como de costumbre, con los entrenamientos libres. Fue entonces cuando el italiano sufrió una fuerte caída en la que se fracturó la tibia. La lesión le costó cuatro Grandes Premios y quedar fuera de la lucha por el título.

valentino rossi 350 gp

Cuesta abajo al infierno rojo de Ducati

Tras acabar tercero en la general, en la que fue una de sus peores temporadas, Valentino Rossi quiso cambiar de rumbo. Con cuatro títulos ganados en Yamaha, se propuso un nuevo reto: ganar el décimo con Ducati. La fábrica italiana ya había ganado una corona de la mano de Casey Stoner ¿Por qué no repetir hazaña? Todo apuntaba a una  combinación perfecta que… salió rana.

Con dos “nefastas” temporadas, Valentino tuvo suficiente. Ni él conseguía adaptarse a su montura, ni su montura a él. Tras descartar el rojo, que no le sentaba nada bien, y con la lección aprendida, decidió volver a Yamaha.  Una segunda parte a la que podríamos titular: “En busca de la corona prometida”.

De nuevo con su mono azul y esa M1 que le sienta tan bien, Valentino volvía a la carga en 2013. Pero tras el drástico cambio que supone pasar de una Ducati a una Yamaha, firmó la cuarta posición en la general. La falta de costumbre no fue un gran problema. En la temporada de 2014 consiguió acortar esta distancia, pero no fue suficiente para ganar el décimo. Marc Márquez se impuso sobre el italiano con su Honda.

Y luego llegó 2015. Año en el que ya casi tenía el título entre las manos, y por el que se reavivó la batalla de 2009 con su compañero de equipo, Jorge Lorenzo.  El GP de Valencia volvía a ser decisivo como ya pasó en 2006. Y nuevamente, se repitió la misma suerte del italiano. A causa de la penalización de arrancar el último en la parrilla, tras el incidente con Marc Márquez, Valentino vio cómo se escapaba su décima corona.

Tras el subcampeonato de la temporada pasada, en la que sumó cuatro ceros que le dejaron sin posibilidades de victoria, Valentino Rossi ha vuelto a la carga. Y no se detendrá hasta que conquiste el décimo mundial. Piloto de domingos con mucho rodaje a sus espaldas. Sin duda nunca se le puede dar por acabado porque no sabes de qué manera te puede llegar a sorprender.

valentino rossi 350 gp

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